Urban Landscape Constructions

SOMBRA POR FAVOR

Por: Consejo Editorial de ULC

Durante los meses de mayo y junio, cuando el sol cala con todo su poder y las lluvias aún se dan a desear, quienes estamos a favor del uso limitado del automóvil, entramos en un conflicto de intereses entre lo que son nuestros ideales y lo que significa ir caminando por la calle a pleno rayo de sol. En esos momentos podríamos olvidarnos de nuestra conciencia ecológica y justificar el uso del auto para recorrer distancias que en otras circunstancias nos harían criticar de manera despiadada a quien se atreviera a hacerlo.

Efectivamente, ésta situación, desconocida para quienes no gozan del favor del sol en sus lugares de residencia, es la que dio origen a una amplia gama de elementos de diseño que con sobrada justificación se utilizan de manera intensiva desde hace más de 3500 años.
La pérgola encabeza la lista. Sus raíces se remontan a civilizaciones tan antiguas como la Egipcia, donde era un elemento constante en los jardines pues se utilizaban tanto con fines utilitarios como estéticos, ya que proporcionaba un soporte perfecto para la vid, planta trepadora que se encontraba entre sus cultivos preferidos, y a la vez proporcionaba la tan preciada sombra que se procura con anhelo en los lugares desérticos.

Posteriormente, quizá gracias a que los fenicios entraron en contacto con los Egipcios y se encargaron de comerciar el vino a lo ancho y largo del Mediterráneo, la pérgola también se hizo popular en otros puntos, llegando así a los romanos y con ellos al resto del mundo.
La pérgola es un elemento conformado por columnas sobre las que descansan trabes portantes por dos de los lados y perpendiculares a ellos una serie de travesaños consecutivos que son los encargados de generar sombra y servir como soporte a cualquier tipo de enredadera o planta trepadora. El principal objetivo de la pérgola es generar un paso cubierto para conectar dos ambientes o bien proteger una zona de terraza. Existen pergolados en múltiples materiales, desde la tradicional hecha de cantera y madera hasta el práctico vinil y fibra de vidrio.

Otro elemento heredado de los Egipcios y que quizá resulte aún más antiguo que la pérgola es el “gazebo”, término poco utilizado en México pero que no por ello deje de existir. Si nos basamos en su descripción, en nuestro país le llamaríamos kiosco, pabellón o incluso palapa, pues se trata de una estructura techada, de planta circular normalmente aunque pudiera ser poligonal y abierta por todos sus costados que sirve para generar un espacio de sombra diseñado para la contemplación, de hecho existe la hipótesis de que la palabra gazebo deriva de la palabra gaze que en inglés significa mirar fijamente pues su propósito fundamental es servir como puesto de observación.

Un elemento más que resulta más discreto por sus dimensiones es el llamado “cenador”, éste es un espacio remetido y de alguna manera protegido y cubierto por la vegetación que puede o no contar con una estructura propiamente dicha pero que por lo general resgurada un banco o sitio donde se pueda tomar asiento y descansar. Nuevamente, el registro más antiguo corresponde a los egipcios y posteriormente fue utilizado en el jardín romano de manera extendida y de ahí por toda Europa.

Gracias a que en la actualidad contamos con tecnologías más avanzadas, todos estos elementos se han ido modificando y adaptando a los recursos y materiales que se tienen disponibles. Los textiles por ejemplo, se estan convirtiendo en una alternativa muy atractiva pues ofrecen una amplia gama de texturas y colores así como la ventaja de ser cubiertas ligeras, de fácil instalación y cuyo mantenimiento es sencillo, como en el caso de las velarias, cuyo apogeo inició en los años 50´s cuando el arquitecto alemán Frei Otto comenzó a profundizar sobre el estudio de las estructuras ligeras y llegó a sorprendernos en los años 70´s con su diseño del estadio Olímpico de Munich. A partir de allí, el uso de tenso-estrucutras se han ido utilizando cada vez más extensivamente no sólo en el campo de la arquitectura sino también en el diseño de paisaje por lo que en la actualidad no es difícil encontrar versiones a escala en espacios públicos.

Estos son sólo unos cuantos ejemplos de elementos que se han usado y se siguen usando en la arquitectura de paisaje para generar la tan codiciada sombra en los meses calurosos. Las variantes son infinitas y las posibilidades estéticas que las acompañan también, así que a si de generar sombrita se trata, no hay pretexto.