Urban Landscape Constructions

PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN URBANA:

Por: Consejo Editorial de ULC

El Mobiliario Urbano en la Apropiación del Espacio Público

Una tendencia actual en relación con el placemaking, sobre el que ya hemos hablado en reiteradas ocasiones, es la transformación del espacio público mediante estrategias de aplicación rápida, no costosas y cuyo desempeño se pueda evaluar en un breve periodo de tiempo (LQC por sus siglas en inglés: lighter, quicker, cheaper). Un elemento susceptible a ser explotado mediante esta metodología a efecto de potenciar el valor del espacio comunitario es precisamente el mobiliario urbano.

Tradicionalmente, si nos referimos a las características que el mobiliario debe contemplar para ser utilizado en un ambiente urbano, veremos que como mínimo son dos las que se repiten con frecuencia: ser resistente y ser fijo. En realidad, lo que menos tiene el mobiliario urbano es ser móvil, considerando que, por regla general, se ancla al suelo so pretexto de la inseguridad. Pero entonces ¿qué flexibilidad hay en la interacción del usuario con el espacio público? Bajo estos parámetros prácticamente ninguna, soliendo tener una configuración bastante rígida y sin posibilidad alguna de reinventarse o adaptarse a las necesidades cambiantes de una población que está en constante evolución.

Basándonos en estas consideraciones y con fundamento en teorías desarrolladas desde hace cincuenta años, como la de Yona Friedman con su manifiesto llamado “La Arquitectura Móvil” y su propuesta de la “Villa Spatiale”, es que en la actualidad se está haciendo más y más popular la idea de generar espacios transformables, que se puedan organizar de formas diversas dependiendo de la necesidad de quien hace uso del espacio.

De esta manera surgen propuestas en las que la creatividad es el motor principal en la manera de interactuar con la ciudad, como bien apunta Oli Mould en su libro Subversión Urbana y la Ciudad Creativa, la gente está utilizando la ciudad y su ambiente construido de manera innovadora, juguetona e ingeniosa y para ello el mobiliario urbano resulta una maravillosa herramienta de experimentación.

Ejemplos representativos los encontramos en los más diversos puntos del planeta. Uno de los más icónicos es el de la avenida Broadway en Nueva York. Uno de los primeros pasos hacia su transformación definitiva que inició en 2009 fue la sustitución de la circulación vehicular por sillas, mesas y tumbonas, directamente sobre la calle. La respuesta de gente fue sorprendente, no sólo se disminuyeron los accidentes de tránsito sino que la gente incrementó el tiempo que pasaba disfrutando del espacio público, lo que no sólo ha significado incremento gradual en el ingreso de los comerciantes de la zona sino que aporta significativamente a la creación de un sólido sentido de comunidad.

Sin embargo, el uso de sillas móviles en los espacios públicos no es nueva, en Paris ya desde 1923, surgió esta propuesta con la famosa silla Senat utilizada en los jardines del Palacio de Luxemburgo, misma que años más tarde se utilizó también en las Tullerías y el Palacio Real. De hecho, Francia ha sido punta de lanza en lo que se refiere a la apropiación del espacio público por medio de elementos móviles. Una aportación más lo ha sido instalación de la ludoteca-quiosco en la Plaza de la República a partir de 2013, año en el que se culminó la transformación a la que dicha plaza fue sometida y donde durante el verano es posible solicitar de manera gratuita mesas, sillas y más de 600 juegos para el disfrute y la recreación de niños y adultos dentro de la plaza.

Otra propuesta interesante surgió en San Francisco a raíz de un programa denominado Park(ing)Day[1], concebida por el Estudio Rebar en 2005 y que consistía en apropiarse temporalmente de un par de cajones de estacionamiento con el fin de construir un pequeño mini-parque efímero que tenía por objeto servir como un remanso para el peatón, un espacio para el descanso y la contemplación. Esta idea innovadora se ha extendido por diversos puntos del planeta con el nombre de Parklets y México evidentemente no ha sido la excepción. Los materiales utilizados son normalmente tarimas de madera, polines, huacales, contenedores de basura y cualquier otro elemento reciclado que junto con plantas naturales componen un pequeño oasis inserto en una jungla de asfalto.

“Daring Leisure” Héctor Zamora

Este tipo de instalaciones urbanas tienen un potencial maravilloso para poder medir la aceptación de la gente a propuestas poco tradicionales pero no por ello menos valiosas. De ahí que sean muy atractivas para artistas que han enfocado su ámbito de experimentación al espacio público, como el caso de Héctor Zamora, joven artista mexicano quien investiga la interacción del usuario con el ambiente urbano a través de sus peculiares planteamientos como en el caso de “Daring Leisure” en el Museo de Arte la Ciudad de Nagoya donde colgó hamacas sobre las columnas de entrada al museo y con ello provoca al usuario.

La relación del individuo con el espacio público es lo importante en el urbanismo actual, las transformaciones urbanas más exitosas se miden en función de ello, de ahí que el mobiliario “móvil” sea una excelente herramienta para medir la aceptación de una propuesta, con lo que podemos concluir que es mucho más importante una gran idea que un gran presupuesto para transformar nuestros espacios urbanos.

[1] Juego de palabras que puede significar “día de parque” o “día de estacionar”