Urban Landscape Constructions

PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN URBANA:

Por: Consejo Editorial de ULC

El Crowdsourcing en la planeación urbana

En línea con el diseño participativo, surge el crowdsourcing como metodología de placemaking, pero a diferencia del primero, éste tiene la ventaja de producir múltiples posibilidades de solución a una problemática de manera más expedita y enriquecidas mediante visiones innovadoras que muchas veces la excesiva profesionalización nos impide ver.

Empecemos por definir qué es y en qué consiste el crowdsourcing. El término viene de la palabra “crowd” en inglés significa multitud y la palabra “outsourcing” que significa externalizar o subcontratar. En este sentido lo que sucede es que, hablando específicamente de la planeación urbana, se lanza una convocatoria abierta al respecto una problemática determinada a los miembros de una comunidad para que participen aportando ideas que tengan por objeto mejorar dicho espacio.

Una vez que se ha hecho lo anterior, el diseño del espacio urbano y la conceptualización del mismo surgen a partir de entender e interpretar cuáles son las necesidades y aspiraciones de la comunidad para ese espacio del que va a hacer uso y que será intervenido. Constituye un trabajo de coordinación por parte de las administraciones gubernamentales que, gracias a las redes sociales y a las plataformas tecnológicas con las que contamos en la actualidad, pueden evaluar y recabar esta información de manera expedita para establecer las metas y lineamientos de los proyectos de planeación urbana.

Mediante procesos de este tipo se han logrado revitalizar múltiples espacios públicos, como por ejemplo, el caso de la ciudad de Bristol en Inglaterra, donde las autoridades crearon una plataforma tecnológica llamada “Bristol Rising” donde sus habitantes aportan ideas de lo que aspiran para su ciudad y que después son votadas por otros usuarios. Se trata de propuestas que no están relacionadas únicamente con la planeación urbana pues también involucran el uso de la ciudad y sus espacios públicos y que tendrían más que ver con el campo de la administración de la misma; sin embargo, es material rico en ideas que nutre el quehacer de los expertos para darle sentido a sus propuestas y sobre todo, tener un grado más alto de certeza respecto al éxito del proyecto en términos de generación de espíritu colectivo, fortalecimiento del compromiso ciudadano con su entorno e incremento de su sentido de pertenencia e identificación con su comunidad.

Ejemplos como el de Bristol existen en diversas ciudades del orbe. Detroit, por ejemplo, que fuera en algún momento una de las ciudades más importantes de Norteamérica gracias a la industria automotriz y que posteriormente, debido a múltiples circunstancias, entró en una espiral de decadencia de la cual parece estarse recuperando, ha recurrido a consultores especialistas en placemaking que a través del crowdsourcing han elaborado una estrategia de planeación para la zona central de Detroit con el objeto de revitalizarla y devolverle la vitalidad que una vez tuviera.

El distrito de Vauban en Friburgo, es un ejemplo llevado al extremo de lo que es un asentamiento conformado mediante la metodología de crowdsourcing. Wulf Daseking, quien fuera cabeza de Planeación Urbana para Friburgo durante 28 años, visualizó una ciudad que lograra un balance entre economía, ecología, diversidad cultural y sobre todo aspectos sociales, porque en gran medida la planeación urbana es una planeación de la sociedad. Esta filosofía se plasmó en Friburgo, reconocida como la Ciudad Europea del año 2010 por la Academia de Urbanismo, y Vauban es un ejemplo muy claro de lo que se puede lograr involucrando a la sociedad en el hacer ciudad.Vauban es un desarrollo nuevo que se construyó a una distancia de 3km del centro urbano de Friburgo, una distancia muy manejable que nos habla de la posibilidad de utilizar medios no motorizados para conectarla con el resto de la mancha urbana. Prácticamente todos los desplazamientos se hacen a pie o bien con bicicleta, por lo que las calles están cerradas casi en su totalidad al tránsito vehicular, de hecho sólo existen 85 vehículos por cada 1000 habitantes, dato sorprendente si consideramos que a nivel nacional en México esta cifra es de 300.

En Vauban, a través de una reglamentación muy concreta, el gobierno permitió la construcción de una mezcla de vivienda de interés social, vivienda privada y vivienda para renta en porcentajes iguales, todas con una tipología diversa que evita la uniformidad, lo que ayuda también a la creación de identidad. En el caso de la vivienda de interés social, ésta no se realizó a través de inversión privada sino que grupos de personas de escasos recursos se reunieron para solicitar al ayuntamiento terrenos para construir sus viviendas, siendo ellos mismos quienes, guiados por especialistas y con reglas de operación muy definidas, autoconstruyeron los edificios que ahora habitan.

Dentro del distrito de Vauban se contemplaron zonas comerciales y de servicios integradas a zonas de vivienda, lo mismo que parques y áreas recreativas para los niños, que al ser comunitarios favorecen la integración de los diversos grupos sociales. Cuando le preguntaron a Wulf Daseking cuál consideraba el mayor éxito de la planeación de Friburgo, él contestó sin dudarlo que lo era su mezcla social. Quizá sea esto lo que haga que el crowdsourcing sea una tendencia tan popular en la transformación de las ciudades actuales, al nutrirse de las aspiraciones y los sueños de esa diversidad que compone nuestra sociedad.