Urban Landscape Constructions

PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN URBANA:

Por: Consejo Editorial de ULC

El placemaking y la movilidad urbana.

A colación del tema que tocamos en nuestra colaboración anterior, el placemaking, que tanta huella está dejando en tantas ciudades desde hace ya algunos años y aunado a la cada vez más urgente necesidad de atender los temas de movilidad que tanto preocupan a las administraciones actuales de muchos países, surge en la memoria un artículo escrito por Màrius Navazo para la revista Ciudad Viva[1]. En dicho artículo, Navazo hace algunas reflexiones respecto a la aportación que puede llegar a hacer el placemaking para redefinir las estrategias que en la actualidad se están planteando a efecto de mejorar la movilidad urbana, y que se resume básicamente en recuperar la función de la calle como espacio de interacción social y no sólo como elemento prioritario de la conectividad.

En este sentido la calle adquiere un valor que ha ido perdiendo y que muchos de nosotros aún conservamos en el recuerdo o podemos constatar si viajamos a localidades esencialmente rurales, donde la gente acostumbra sacar su banco frente al quicio de acceso para observar a los transeúntes y conversar con los vecinos, las calles son el campo de juego de niños y sitio de reunión de adolescentes y adultos, convirtiéndose al final del día en una extensión del espacio habitable.

Ejemplo claro de que recuperar este valor perdido vale la pena es la ciudad de Friburgo, también conocida como la capital ecológica de Alemania y reconocida internacionalmente como una de las más vibrantes, sostenibles y aptas para criar a una niñez saludable. Las estrategias de planeación urbana utilizadas ya por más de 40 años se han enfocado en desarrollar la ciudad dentro de los límites de la mancha urbana dotándola de sólidos y bien equipados centros de barrio, con usos mixtos y a escala humana, creando así distancias cortas de desplazamiento y posibilitando con ello la peatonalización de un alto porcentaje de calles y el uso de la bicicleta como uno de los principales medios de transporte.

El centro histórico de Friburgo se peatonalizó en su totalidad en 1973, transformándolo en corazón de los negocios y la vida económica, social y cultural de la ciudad, en un intento para revertir la galopante tendencia a la suburbanización que se vivió a nivel global en los años 60´s. Tal fue el éxito y aceptación de esta medida, en principio con carácter experimental, que en 1989 se realizaron obras ya con carácter permanente y con una asignación presupuestal significativa y con el beneplácito de un alto porcentaje de la ciudadanía.

Adicionalmente, numerosas calles fuera del casco histórico de Friburgo han seguido esta tendencia hacia la peatonalización. En la actualidad son los propios residentes de una calle determinada quienes solicitan a la administración local la conversión de ésta a lo que se ha denominado como “Wohnstrasse” o calles-habitación donde, si bien el tránsito vehicular existe, éste tiene restricciones muy específicas en cuanto a la velocidad permitida (7 km/h), a la posibilidad de estacionamiento y a quién(es) pueden hacer uso de ella. De ser aceptada la transformación por la administración local y votada a favor por la mayoría de los residentes, se procede a su implementación, que consiste únicamente en aplicar pintura sobre el pavimento con las señalizaciones correspondientes, utilizando quizá uno que otro bolardo con el objeto de dejar claro el propósito de los cambios, pero sin hacer inversiones cuantiosas en tanto no se someta la calle a un periodo de prueba para constatar los efectos positivos de la transformación.

Vemos pues como, mediante un acercamiento de placemaking, la calle recupera el uso perdido y se transforma en un campo de juegos, un lugar de esparcimiento y un espacio para la recreación, favoreciendo la interacción social, estrechando los vínculos vecinales y generando de esta manera un más sólido sentido de comunidad. Las políticas públicas que promueven la implementación de estos mecanismos aportan a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, pues como dijera Navazo, “el reto de mejorar la habitabilidad urbana está estrecha y directamente relacionado con la reducción de la motorización” (Navazo, M., 2012).

[1] Navazo, M.. (2013). Placemaking: ¿Y esto de que vá? Parte II. 3 de octubre de 2013, de La Ciudad Viva Sitio web: http://www.laciudadviva.org/blogs/?p=18987