Urban Landscape Constructions

MOBILIARIO URBANO

Por: Consejo Editorial de ULC

El espacio público requiere del mobiliario urbano como elemento fundamental para darle uso y funcionalidad, pues agrupa todos los objetos que le proporcionan al usuario la posibilidad de interactuar con él.

En este sentido, el mobiliario urbano tiene un fin primordialmente utilitario, pues proporciona lugares donde sentarse, tirar basura, guarecerse de la lluvia, informar y/o señalizar, iluminar, jugar, hacer ejercicio, esperar el autobús, etc., aunque también puede ser ornamental como en el caso de las esculturas. Cualquiera que sea su finalidad, el mobiliario urbano contribuye al ordenamiento del espacio público, así como a la calidad de la ciudad y en consecuencia a la seguridad del mismo.
En efecto, una de las estrategias que se plantean mediante los principios de la CPTED para crear ambientes y comunidades más seguras es precisamente el dotar a los espacios públicos de una imagen urbana de calidad y un mantenimiento adecuado y en ello el mobiliario urbano juega un papel preponderante.

Pongamos un ejemplo: un parque que debido a la falta de contenedores para depositar la basura está cubierto de desperdicios. La basura regada por doquier habla de usuarios sucios y maleducados, pero sobre todo de indiferencia y negligencia por parte de las autoridades a cargo de su mantenimiento.

Al poco tiempo, este hipotético parque dejará de ser atractivo para la comunidad quienes dejarán de buscar en este sitio su esparcimiento, afectando así su vitalidad. Se convertirá entonces, en un espacio susceptible a ser adoptado por grupos marginales y centro de actividades ilícitas, ya que de manera indirecta se deduce que nadie se ocupa de él y por lo tanto es el lugar ideal para delinquir.
Evidentemente la falta de mobiliario urbano, no es el único factor que determina el nivel de seguridad de un emplazamiento, pero es un ejemplo sencillo del impacto que puede tener la carencia del mismo en un espacio público determinado.

De la misma manera que la carencia de mobiliario urbano puede tener consecuencias negativas en la vitalidad y seguridad de un espacio público, también una selección inadecuada de éste puede afectar el correcto desenvolvimiento del usuario en el mismo. El mobiliario debe responder a las necesidades del usuario potencial. Esto conlleva un diseño cuidadoso que contemple la selección de materiales resistentes, de bajo mantenimiento y, sobre todo, con características tales que cualquier persona, independientemente de su situación de movilidad o comunicación, tenga la posibilidad de hacer uso de ellos sin que se conviertan en una barrera para su interacción con el espacio urbano, convirtiéndose entonces en un elemento facilitador de la integración social.

El mobiliario urbano tiene además la posibilidad de dotar a un espacio con una imagen propia y diferenciadora, que refleja toda una cultura o periodo histórico. Si se maneja de manera adecuada, puede aportar de manera significativa en la identidad e impacto que un emplazamiento tenga en la memoria colectiva, como en el caso de la caseta telefónica Londinense o el acceso al metro de Paris.
Debido a la importancia que el adecuado diseño y selección de mobiliario urbano tiene, en algunas ciudades del mundo, como en el caso de Barcelona, se han creado Departamentos en la administración pública específicamente dedicados al Paisaje Urbano, con el objeto de coordinar a las diversas instancias de gobierno tales como Desarrollo Urbano, Vialidad y Transporte, Parques y Jardines, etc. para lograr coherencia en los planteamientos hechos para los espacios públicos y que vaya acorde con la cultura y costumbres de los habitantes, su historia y estética particular, siendo al mismo tiempo que sean funcionales, viables, accesibles y en armonía con su contexto.

El mobiliario urbano es un elemento fundamental en la arquitectura de paisaje pues sirve como apoyo para vestir el espacio urbano de manera que éste cumpla cabalmente la función de proporcionar al usuario un ámbito en el que se pueda relacionar de manera efectiva propiciando el contacto y la convivencia de los diversos grupos sociales dentro del espacio público. De ahí que el mobiliario urbano sea un elemento que contribuye al desarrollo integral de la sociedad y que por ende debiera ocupar un lugar prioritario cuando de proyectar un espacio público se trata.