Urban Landscape Constructions

MANTENIMIENTO EN LA PLANEACIÓN SEGURA

Por: Consejo Editorial de ULC

En colaboraciones anteriores hemos hablado sobre estrategias tanto de diseño como de planeación urbana que tienen en mayor o menor grado influencia en la creación de ciudades más seguras. En esta ocasión nos gustaría tocar un tema que más allá del urbanismo per se tiene que ver con la administración del espacio urbano y es el mantenimiento del mismo.

¿Qué es una ciudad limpia? Idealmente es un lugar donde la calidad del aire es buena, el agua es limpia, donde tanto industria como comercios y población en general respetan los lugares destinados a recibir los desechos y es aquella en donde si echas un vistazo a tu alrededor las calles, plazas y espacios públicos están libres de basura, los edificios tienen un adecuado mantenimiento y en suma prevalece el orden y la pulcritudLo mismo que el desorden y la falta de aseo en un sitio de trabajo, transforma a éste en un lugar peligroso, sucio, desagradable, poco atractivo e incómodo, el abandono y falta de mantenimiento en una ciudad tiene un costo muy alto con saldo negativo. En primer lugar, la gente evita acercarse a sitios con éstas características pues la lógica indica que si no hay quien se ocupe de que estos lugares se mantengan en buenas condiciones tampoco habrá quién nos proteja y nos auxilie si nos adentramos en ellos, lo cual afecta la vitalidad de la zona y ésta es una condición sine qua non en la creación de ciudades más seguras.

En segundo lugar, y basándonos en la teoría conocida en criminología como “Teoría de las Ventanas Rotas” desarrollada por James Wilson y George Kelling en 1982, una ventana rota en un edificio nos transmite el mensaje implícito de que ése lugar a nadie le pertenece, nadie lo cuida y está abandonado y sólo sirve de ejemplo para que otros continúen haciendo lo mismo. Por ello la teoría dice que el mantenimiento adecuado y oportuno de los entornos urbanos ayuda en gran medida a prevenir el vandalismo y reduce la criminalidad.

Ejemplos de esto en la vida cotidiana son numerosos. La acumulación de basura en una esquina sin recolectar al cabo de un tiempo sólo favorece a que más y más gente acumule basura en el mismo sitio y al poco tiempo los perros callejeros rebuscando en las bolsas, el olor y el aspecto desagradable nos hablarán de una zona en la que se puede hacer lo que sea sin consecuencia alguna.

Es tan importante el mantenimiento como la velocidad de reacción para llevar a cabo las medidas correctivas. En alguna ocasión, la solución que una compañía de renombre a nivel nacional aplicó contra el grafiti en una de sus bodegas fue repintar en cuanto aparecía un grafiti. Los primeros días se convirtió en un trabajo rutinario de la gente encargada del mantenimiento y lo asumieron como parte de su labores diarias, pero al cabo unas cuantas semanas los grafiteros acabaron por cansarse y dejaron la barda en paz.

El mantenimiento oportuno ayuda a evitar muchos actos antisociales y vandálicos. Nos habla del respeto por nuestro entorno. Mantener las luminarias operando, reparar las banquetas, exigir a los dueños de lotes baldíos que los mantengan desbrozados y libres de basura, limpiar diariamente las papeleras de los andadores, evitar el abandono y deterioro de los edificios, todo esto supone un gasto en mantenimiento pero que visto desde la perspectiva de la seguridad es tan indispensable como los programas de concientización ciudadana y la implementación de estrategias de vigilancia.

Es por ello que una buena planeación y diseño urbano deben considerar desde su planteamiento el impacto del costo de mantenimiento a largo plazo, considerando la resistencia de los materiales elegidos y su costo de reposición con base en el tipo de uso que se le dará a ese espacio, con el objeto de garantizar que el proyecto conserve su dignidad y atractivo con el paso de los años. Un adecuado mantenimiento reduce la cantidad de variables que perjudican el ambiente urbano, como el deterioro, la suciedad, elementos de riesgo que aumentan la posibilidad de un accidente y en suma todo aquello que representa una fuente de ansiedad para los usuarios y que de manera paralela fomenta el crimen y los actos vandálicos.