Urban Landscape Constructions

LA PSICOLOGÍA DE LOS ESPACIOS

Por: Consejo editorial ULC

Cuando caminamos o nos movemos por la ciudad en nuestra vida cotidiana, nos estamos vinculando con significados y sentidos sociales a lo largo de la historia y el tiempo. Como habitantes de las urbes no somos pasivos ante el ‘evento urbano’ sino que formamos parte activa en la construcción del mismo. Creamos y recreamos el espacio a partir del modo en que interactuamos con el territorio: por el cómo nos movemos según nuestras labores, necesidades y gustos, por los privilegios de acceso, por el tipo de infraestructura urbana, por la seguridad, etc. ¿Por qué nos identificamos más con un lugar de la ciudad que con otro? ¿Qué características tiene una zona que nos hace sentir peligro o alegría?

Existen muchos ejemplos en el mundo de investigaciones y trabajos desarrollados en conjunto con los habitantes de las ciudades a fin de identificar las emociones, sensaciones o significados que asignamos a los espacios por los que nos movemos día con día.

A mediados de los años 90 en Italia, surgió una organización de artistas e intelectuales revolucionarios de corte marxista llamada Internacional Situacionista, que si bien es cierto recibieron fuertes críticas respecto a su ideología y planteamientos, cabe destacar una de sus aportaciones respecto el análisis urbano: la reflexión que hicieron sobre la vida en la ciudad y la importancia de poner atención en cómo experimentamos a nivel emocional, la calle y el ambiente de la urbe. Esto lo plantearon a través del concepto de deriva, que a grandes rasgos “significa dar vueltas usualmente a pie, por una ciudad, explorando y analizando la vida en la ciudad a medida que se la recorre” (Barrot, 2009: 38).

Rebecca Solnit, escritora y activista estadounidense, es otro ejemplo interesante sobre proyectos exploratorios político-emocionales en la ciudad quien ha trabajado con artistas, científicos sociales, investigadores y la sociedad civil para generar mapas no convencionales compilados en atlas, sobre diversas ciudades en Estados Unidos, los cuales permiten acceder a representaciones críticas y creativas de zonas específicas de la urbe. Estas visualizaciones, acompañadas de textos explicativos, nos muestran historias diversas del territorio, relacionadas con movimientos activistas, la violencia sistemática, las dinámicas de ocupación del espacio, las contradicciones entre el comercio excesivo y la sustentabilidad, la contaminación y sus efectos en la alimentación de las personas, la distribución de la población en el territorio por etnia o clase social, entre muchas otras temáticas.

Los ‘mapas emocionales’ o ‘bio/mappings’ del artista e investigador Christian Nold, también nos ayudan a entender cómo poder explorar la psicología de los espacios. Esta herramienta (el bio/mapping) la desarrolló en conjunto con la sociedad civil, y consistió en el registro de las emociones positivas y negativas (miedo, satisfacción, felicidad, paranoia, etc.) que vivían las personas al pasar por sitios específicos de la ciudad.

Lo interesante de estas herramientas y proyectos que se adentran en la exploración de las ciudades en su carácter emocional, experiencial y psicológico es que pueden aportarle dimensiones de profundidad y crítica política a las disciplinas urbanísticas que regeneran, diseñan y crean espacios a partir de materiales físicos. Esto ayuda a definir mejor las estrategias de intervención del territorio y a entender nuestro habitar las ciudades como una experiencia integral.