Urban Landscape Constructions

La planeación urbana en la creación de ciudades seguras

Por: M. en Arq. Romy Rojas Garrido

Dado que el objeto de estudio de la planeación urbana es la organización espacial de las ciudades, resulta lógico pensar que su contribución para lograr entornos más seguros sea de suma importancia. Los principios que gobiernan la distribución, funcionamiento y administración de los entornos urbanos tienen coincidencia con aquellos que contribuyen a la seguridad de dichos espacios. Factores tales como la mezcla de usos de suelo que genere actividad 24/7 en las diversas zonas de la ciudad, temas relacionados con la accesibilidad y que atiendan las necesidades de movilidad de todos los grupos poblacionales, la determinación de la densidad idónea en una cierta zona que justifique inversiones importantes en beneficio de sus habitantes, etc., todo ello es materia de estudio de la planeación urbana y apunta hacia el vínculo existente entre ésta y la posibilidad de prevenir los delitos.

¿Cuáles son entonces los elementos de planeación urbana que tienen la posibilidad de lograr el objetivo de crear ciudades más seguras? El Comité Europeo de Normalización, organismo encargado de desarrollar y definir estándares voluntarios en 33 países de Europa, establece algunos principios básicos que debieran ser utilizados a manera de “checklist” y que pudieran ser agrupados en seis puntos:

1. VITALIDAD. Fomentar una vitalidad constante durante un amplio espectro de horarios lo cual se logra mediante una mezcla de actividades diversas, es decir, usos de suelo mixtos en ciudades más compactas.

2. TERRITORIALIDAD. Fortalecer la identificación del usuario con el entorno donde vive con el objeto de incrementar su sentido de pertenencia y con ello la protección de su entorno.

3. VIGILANCIA ESPONTÁNEA. Evitar zonas de tierra de nadie fomentando la vigilancia comunal instintiva y la presencia del “ojo en la calle” concepto que ya tocamos en colaboraciones previas (Jacobs, J. Nueva York,1961).

4. CONSOLIDACIÓN DEL TEJIDO URBANO. Una traza urbana ininterrumpida que facilite una conectividad adecuada y una distribución y diferenciación clara de los espacios públicos y privados mejora la orientación del usuario, su movilidad, y con ello su percepción de seguridad.

5. ATENCIÓN A GRUPOS VULNERABLES. Contemplar en todas las fases de la planeación urbana a los grupos más vulnerables de la población, es decir, mujeres, niños, adultos mayores y personas con capacidades diferentes pues son ellos quienes constituyen el grupo más lábil frente a actos vandálicos o violentos. Siempre habrá de tomárseles en cuenta durante el proceso de planeación y diseño de rutas de circulación mediante criterios de accesibilidad universal.

6. MANTENIMIENTO. Considerar el mantenimiento de los espacios públicos desde el momento de su planeación para prevenir su deterioro ya que esto en sí mismo es un factor que afecta la percepción de seguridad en la población.

Vemos pues, cómo temas que constituyen el día a día de la planeación urbana son elementos que contribuyen a la seguridad o a la percepción de seguridad en los habitantes de una ciudad y cómo criterios de prevención pueden y deben ser incorporados al quehacer urbano durante las diferentes etapas y niveles de la planeación, tanto de la ciudad en su totalidad, como en su infraestructura, en sus espacios públicos, en el diseño urbano y en la administración de la misma, apoyando así desde el ámbito del urbanismo a la creación de ciudades más seguras.