Urban Landscape Constructions

LA PALETA VEGETAL EN LA ARQUITECTURA DE PAISAJE Parte 2

Por: M. En Arq. Romy Rojas Garrido

Dentro de los aspectos medioambientales hablamos fundamentalmente de las características físicas del emplazamiento en combinación con las necesidades de la planta. El clima predominante, la composición y calidad del suelo, su grado de acidez o alcalinidad, su grado de compactación y cantidad de materia orgánica existente, el volumen y características del agua para riego, etc., todos estos son elementos que en su mayor parte son modificables pero a costa de una inversión que puede llegar a ser considerable en caso de hablar de un proyecto de grandes dimensiones, por lo que en todo caso, particularmente cuando hablamos de intervenciones en zonas públicas, es importante optar por una paleta vegetal con un alto grado de rusticidad, es decir que sean resistentes a la insolación intensa, a plagas y a un mínimo requerimiento hídrico.

Efectivamente, otros aspectos a considerar en la selección de la paleta vegetal son la resistencia a plagas y enfermedades, las necesidades de sol y sombra y el comportamiento de la planta frente a la contaminación ambiental. Existen especies que son más delicadas que otras y tal como sucede en el ser humano, la capacidad de resistencia de una planta a las enfermedades aumenta en la medida que se le proporcionen las condiciones vitales para su subsistencia, como dotarle de nutrientes, insolación, suelo e hidratación acorde con sus necesidades. En zonas industriales o de tráfico pesado se debe considerar que las partículas contaminantes van formando una película sobre las hojas que inhibe su función clorofílica por lo que de no hacerse una selección adecuada de especies, su crecimiento puede ser deficiente y su aspecto lamentable y poco estético.

Una especie de mucho agrado en el gusto queretano es la palmera, que adorna avenidas muy importantes de la capital pero que año con año presenta problemas de afectación por hongos que obliga a su tala y posterior quema. Una decisión de esta naturaleza conlleva costes muy elevados, no sólo por el tratamiento requerido una vez enferma la planta, sino por la inversión necesaria desde el momento de su adquisición, traslado y siembra.

En lo que toca a los aspectos paisajísticos, nos referimos al efecto estético que tendrá la paleta vegetal seleccionada, que si bien no afecta en la salud de las plantas, sí tiene influencia en el impacto visual que deseamos transmitir con nuestro diseño.
Estos aspectos incluyen el tiempo y duración de la floración en la planta, su tamaño, forma, textura, color y estacionalidad, todo lo cual le da la riqueza y variedad sensorial a nuestros jardines y espacios públicos. Además se deben tomar en cuenta los tiempos de crecimiento y desarrollo de las especies vegetales pues de ello depende una armonía constante en el proyecto paisajístico y su conservación con el paso del tiempo.

La selección de la paleta vegetal es tan importante para un paisajista como lo es la selección de la paleta de color para un pintor. A través de ella se crean volúmenes, texturas, colores y tonalidades que generan ambientes capaces de infundir en el usuario sensaciones agradables y mantenerse bellos con el paso del tiempo cuando el proyecto está bien logrado. Existen estudios que señalan que la cantidad de verdor en una ciudad influye en el grado de bienestar y felicidad de sus ciudadanos, por eso es importante dedicar tiempo y esfuerzo en la correcta selección de la paleta vegetal y de preferencia acudir a un especialista que nos asesore respecto a las especies adecuadas a utilizar para así evitar jardines que se deterioren con los años y que impliquen gastos exorbitantes para su mantenimiento.