Urban Landscape Constructions

LA GLORIETA: UNA ALTERNATIVA CON ALTO POTENCIAL CÍVICO

Por:Consejo Editorial de ULC

Un elemento de diseño muy útil para el urbanismo y en particular para la ingeniería de tránsito es sin duda alguna la glorieta, no sólo porque proporciona una alternativa eficaz y de relativo bajo costo para solucionar problemas en intersecciones, sobre todo cuando el número de vías que confluyen son múltiples, sino porque también proporciona el escenario perfecto para la exhibición de arte urbano que puede funcionar como puntos de referencia o nodos que favorecen la orientación de las personas y potencian el valor de la imagen urbana.

La primera rotonda de la que se tiene registro se llama “The Circus” en la ciudad de Bath en Somerset, Inglaterra y data de 1768, sin embargo ésta fue diseñada para peatones y carrozas, obedeciendo más a un criterio estético que funcional, similar a lo que sucede con la plaza Charles de Gaulle en Paris. Por el contrario, quizá la primera diseñada para dar solución a un crucero vehicular es el llamado Columbus Circle, ubicado en la isla de Manhattan en Nueva York en 1904. A partir de entonces su aplicación se diseminó por gran parte de Norteamérica, decayendo en popularidad por los años 50´s debido a que su uso no estaba claramente reglamentado, permitiendo incorporaciones a alta velocidad y cambios de carril que originaban numerosos accidentes de tránsito.

Fue hasta los años 60´s cuando el Laboratorio de Investigación del Transporte del Reino Unido, entidad mundialmente reconocida encargada de realizar investigaciones y consultorías relacionadas con el transporte, dio solución a los problemas que aquejaban a las antiguas rotondas al establecer reglas claras que daban prioridad a los autos circulando sobre la glorieta frente a aquellos que están por incorporarse a la misma. De esta manera se da un derecho de paso que obliga a los que acceden a la glorieta a disminuir su velocidad e incluso hacer un alto total para integrarse a ella.

La glorieta moderna se define entonces como una intersección en un solo sentido sin señales de tránsito en la que la circulación fluye alrededor de una isla central. Evidentemente existen diversas consideraciones que se deben tener en cuenta antes de adoptar una solución de esta naturaleza tales como el espacio disponible, las restricciones físicas o geométricas, la cercanía de cruces ferroviarios o puentes, el volumen de tráfico vehicular y la presencia de peatones, ciclistas y vehículos de tipo pesado. Sin embargo, las ventajas que aporta son numerosas pues se reducen los puntos de conflicto, se da mayor continuidad y fluidez al tránsito vehicular y conlleva menores costos de mantenimiento, entre otras. Existen también datos concretos publicados principalmente en Estados Unidos, Europa y Australia, donde se demuestra que el índice de accidentes disminuye significativamente con el uso de una glorieta frente a un crucero tradicional, siempre y cuando ésta esté bien diseñada y donde los usuarios sigan a pie juntillas sus reglas de funcionamiento.

Existen numerosos casos de éxito en la introducción de glorietas como solución de cruceros, algunas incluso llegan a una sofisticación tal que su operación requiere de un periodo de implementación por parte de las autoridades con el objeto de capacitar al usuario para su uso. Tal es el caso de la icónica Rotonda mágica en Swindon, la cual a pesar de haber dado solución eficaz a un punto de conflicto sigue siendo considerada una de las siete intersecciones más temidas por los conductores en el Reino Unido.

La “Magic Roundabout” fue inaugurada en septiembre de 1972. Consiste en cinco mini-glorietas distribuidas alrededor de una central de mayores dimensiones, que si bien no es de una estética apabullante, resulta absolutamente funcional al grado de que su planteamiento se ha replicado en otros puntos del planeta.

El diseño de las glorietas ha ido evolucionando y cada vez aparecen nuevos planteamientos que pretenden mejorar su funcionamiento, reduciendo su porcentaje de accidentalidad y que incorporan elementos que en la actualidad se hacen indispensables para un desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Numerosos ejemplos se encuentran diseminados por Norteamérica y principalmente Europa, especialmente en aquellos países punta de lanza en lo que se refiere al transporte multimodal.
En los 1990´s, el Prof.. L.G H. Fortuijn en Holanda diseñó la “turbo-glorieta”, cuyo trazo en espiral impide que existan cambios de carril una vez dentro de la glorieta con el objeto de reducir el riesgo de colisión. Lateralmente incorpora una ciclovía con paso deprimido y completamente separada de la circulación motorizada.

El Hovernring en Holanda, diseñado por el despacho ipv Delft es una icónica estructura comisionada por las ciudades de Eindhoven, Veldhoven y Meerhoven, donde la glorieta es en realidad una ciclovía suspendida de un poste único de 70 m de altura y 72 m de diámetro.
Un diseño vial en apariencia tan sencillo como lo es la glorieta no sólo ayuda en la reducción de colisiones en un 40%, en un 80% de daños menores y en un 90% la tasa de accidentes fatales con base en las estadísticas, sino que además aporta significativamente a la generación de civismo y educación vial, cosa que en buena medida nos está haciendo falta para que nuestras ciudades funcionen de manera más eficiente.