Urban Landscape Constructions

La bici y el auto ¿Estamos listos?

Por: Consejo Editorial de ULC

Si bien la transformación hacia una movilidad sostenible es un cambio a todas luces positivo en las ciudades actuales, en los lugares donde este fenómeno no es cosa nueva se ha visto que la convivencia entre ciclistas y vehículos motorizados es, por momentos, una guerra sin cuartel. De ahí la pregunta ¿estamos listos para dar este paso? Porque si bien tener la infraestructura a punto es crucial, también lo es educar a quienes serán los usuarios potenciales y eso conlleva un entrenamiento con el cual el mexicano promedio aún no cuenta.

Las reglas de convivencia entre auto y bicicleta son un tema poco mencionado pues quizá se da por sentado que la gente lo conoce como si fuera algo innato en el ser humano. Sin embargo quizá sea éste el motivo por el cual siempre consideramos que la preferencia está de nuestro lado, ya sea que ejerzamos el rol de peatón, de ciclista, o de conductor y que de tenerlas claras nos ayudarían a evitar enfrentamientos innecesarios por los derechos que creemos tener y que no siempre corresponden a la realidad.

Un principio básico, que tiene que ver con el sentido común, se refiere a la vulnerabilidad en términos de quién tiene mayor posibilidad de sufrir consecuencias fatales en caso de un accidente, lo que nos lleva a la primera regla: el ciclista tiene el mismo derecho de circular por cualquier camino donde lo haría un automóvil, salvo que se indique lo contrario, exista carril exclusivo o no y por lo mismo se debe velar por su integridad pues está más expuesto que cualquier otro vehículo.

Y de ahí se deriva que como conductores debamos:
• Aminorar la velocidad al aproximarnos a un ciclista o grupo ciclista.
• Atender la distancia mínima de rebase que es de 1m entre el ciclista y nosotros cuando el límite de velocidad sea hasta de 60km/h y de 1.5 m cuando el límite sea superior.
• Saber que los ciclistas circulando a lo largo de un ciclocarril identificado como tal siempre tendrán prioridad sobre nosotros.
• No circular o estacionarnos en un ciclocarril señalizado mediante línea continua, sólo se permitirá hacerlo en ciclocarriles delimitados con línea discontinua y sólo en caso de emergencia.
• Ser consciente de que los ciclistas que se trasladan en grupo deben ser considerados como un solo vehículo, de manera que si uno atraviesa un crucero el resto del grupo tendrá prioridad sobre los autos que crucen en el otro sentido – es decir, no aplica el uno y uno- lo mismo sucederá en glorietas.
Los ciclistas, así como tienen derecho a ser respetados y protegidos, también tienen la obligación de observar ciertas reglas que al final del día tienen por objeto facilitar su interacción en zonas de tráfico mixto y salvaguardar su integridad. Así pues, como ciclistas debemos:
• Tener en cuenta que las bicicletas, al ser consideradas vehículos, se rigen por las mismas reglas de tráfico que los vehículos automotores, esto es, debemos respetar todo tipo de señalamiento vial como los semáforos, los cruces peatonales, las indicaciones de alto y no utilizar el celular mientras viajamos, entre otras.
• Siempre deberemos viajar en sentido del tráfico sobre nuestra extrema derecha y por ningún motivo sobre banquetas y zonas peatonales.
• Es fundamental indicar con tiempo nuestros movimientos, a efecto de advertir a los automovilistas sobre nuestras intenciones, para lo cual las señales más utilizadas son las siguientes:
1. Giro a la izquierda: brazo horizontal apuntando a la izquierda.
2. Giro a la derecha: brazo horizontal apuntando a la derecha.
3. Alto: brazo estirado hacia abajo con la palma de la mano hacia atrás.

• Aunque no en todos los países es obligatorio, el uso de casco es en extremo deseable. Lo que ciertamente resulta obligatorio es portar vestimenta de colores visibles y bandas reflejantes, especialmente cuando se circula por la tarde y noche. La bicicleta se deberá equipar también con aditamentos que reflejen la luz y con lámpara fija si es de noche o bien lámpara intermitente de manera opcional durante el día.
• La circulación de bicicletas por autopistas está estrictamente prohibida, sólo es posible circular sobre carreteras siempre y cuando el conductor sea mayor de 14 años y lo haga sobre el acotamiento.
• No está permitido circular en columnas de más de dos, especialmente en aquellas zonas de tráfico intenso o donde exista poca visibilidad.
• Está estrictamente prohibido sujetarse de otro vehículo en movimiento.
Éstas son sólo algunos ejemplos de las reglas más recurrentes en los reglamentos de tránsito de los diversos países. Las normas existen para regular la convivencia entre las partes involucradas, recordemos que todos podemos ser ciclistas, conductores y peatones, y que el individualismo y la falta de respeto no pueden ser una constante si queremos que mejore la movilidad urbana en nuestras ciudades.