Urban Landscape Constructions

EL ESPACIO PÚBLICO

Por: M. en Arq. Romy Rojas Garrido

Todos tenemos una idea más o menos clara de lo que significa el concepto de “espacio público” pero ¿cuál es su origen y de dónde deriva su importancia?

Espacio se define como la extensión que ocupa toda la materia existente. Público viene del latin publicus y se refiere a aquello que pertenece a todos, a la sociedad en su conjunto. El espacio público es entonces el lugar que nos pertenece a todos y en el cual podemos interactuar libremente dentro de los límites del civismo y la legalidad.

Su origen se encuentra en el mismo punto en el que el ser humano pasó de la vida nómada a la sedentaria, dando lugar a actividades comunitarias cada vez más especializadas y por consiguiente a la diferenciación entre espacios privados y públicos. De esta manera se fue generando una complejidad cada vez mayor en la estructura de los asentamientos como respuesta a las necesidades fisiológicas, sociales y culturales de sus pobladores.

La aparición del comercio fue un hecho contundente en la conformación de las ciudades y de su crecimiento. Debido a la necesidad de intercambiar productos se generaron vías de comunicación y con ello nuevos géneros de edificio, lugares para el recreo y el ocio, así como el aparato de Estado que estaría a cargo de velar por la convivencia armónica en dichos espacios.

El espacio público en la actualidad se constituye como un lugar donde los ciudadanos desarrollamos nuestras capacidades y generamos la vida social y colectiva, de ahí su importancia como elemento articulador y la necesidad de que para su estudio, planificación y diseño se requiera de la colaboración de diversas disciplinas como el urbanismo, la arquitectura, el diseño urbano, la geografía territorial, la ingeniería, la economía, la sociología, la psicología, las ciencias políticas, el trabajo social, la historia, las bellas artes y otras tantas que, sin haberlas mencionado, deben incorporarse para generar espacios que realmente atiendan y cumplan con las expectativas de sus usuarios, aun cuando aquello implique sacrificar intereses económicos o políticos que en escasas ocasiones van alineados con el bienestar social.

Muchos autores consideran que el espacio público se está transformando negativamente, quizá como consecuencia de la globalización y los intereses económicos imperantes puesto que fomentan la prevalencia de intereses individuales sobre los colectivos y desprecian la importancia de valores como la felicidad, la armonía, la solidaridad y la colaboración.

No permitamos que esto suceda, démosle la vuelta. Hagamos “Placemaking”, que de acuerdo con el Consejo de Planificación Metropolitana de Chicago “tiene el potencial de ser una de las ideas más transformadoras de este siglo”, pues tiene por objeto generar una identidad colectiva que retoma al espacio público como el corazón de una comunidad e involucra a ésta activamente en su conformación capitalizando sus potencialidades para generar soluciones que fortalezcan la conexión entre la gente y el sitio en el que conviven. Involucrémonos y hagamos de nuestros espacios públicos lugares de encuentro e intercambio de experiencias para así fortalecer nuestra comunidad y por consiguiente nuestras ciudades.