Urban Landscape Constructions

CONSOLIDACIÓN DEL TEJIDO URBANO EN LA PLANEACIÓN SEGURA

Por: Consejo Editorial de ULC

En nuestra colaboración anterior mencionamos la importancia que una traza urbana ininterrumpida y libre de obstáculos tiene en la generación de ciudades más seguras. Pero para entender claramente el vínculo al cual hacemos referencia es conveniente aclarar, en primer lugar, el concepto de tejido urbano.

Un tejido urbano se conforma, efectivamente, por un conjunto de calles, espacios públicos y privados, hitos, nodos y espacios intersticiales que le otorgan a la ciudad una estructura física determinada, pero que por sobre todas las cosas se justifica y existe en función del conjunto de actividades humanas a las que da soporte y que por consiguiente, la definen. Efectivamente, los seres humanos así como los animales, tejemos nuestro territorio a partir de las actividades cotidianas, si la traza urbana no respondiera a esto, sería poco probable logar la cohesión social que tan importante es en la creación de ciudades más seguras.

Tenemos entonces dos vertientes fundamentales en lo que toca a la consolidación del tejido urbano. Por un lado la necesidad de que la estructura de la misma responda a los desplazamientos, rutinas y actividades de sus habitantes y por el otro que su traza sea lo suficientemente permeable con el objeto de garantizar continuidad y flujos sin interrupciones pues con ello se facilita la visibilidad y se incrementa la vitalidad de la ciudad y con ello su vigilancia natural.

Un ejemplo muy sencillo pero muy simbólico de lo que pudiera traer como consecuencia no tomar en consideración los dos aspectos referidos con anterioridad pudiera ser el caso hipotético de la creación de un desarrollo habitacional cerrado en terrenos por los que pasa la única vereda que comunica el barrio A con el barrio B. Los niños del barrio A deben realizar este recorrido a pie todos los días pues la escuela del barrio B es la más cercana de la zona. En el momento en que se construye el nuevo fraccionamiento, el paso directo de A a B se cancela, con lo que los niños no sólo se enfrentan a un trayecto más largo para llegar a su escuela, que dicho sea de paso les roba tiempo de convivencia dentro de su comunidad (cohesión social), sino que también podría involucrar costos más altos de tener que utilizar el transporte público.

La consecuencia más directa sería que, al haber más distractores en el camino, se podría incrementar la cantidad de pintas escolares y peligros a los que los niños se enfrentan, o bien y debido a la imposibilidad de hacer el recorrido a pie, aumente el índice de deserción. En conjunto éstas son señales que apuntan hacia la existencia de segregación y conflicto social y que al final del día son caldo de cultivo para la aparición de vandalismo y delincuencia.

Adicionalmente y continuando con nuestro ejemplo, la existencia de un fraccionamiento que surge como enclave impenetrable buscando su propia seguridad al encerrarse en sí mismo, tiene justamente el efecto contrario en el ambiente que lo circunda. En principio se cancela la posibilidad de contar con la vigilancia espontánea pues las viviendas no miran al exterior, no hay “ojos en la calle” como dijera Jane Jacobs, y en segundo lugar, provoca discontinuidad en la traza urbana que no sólo es capaz de afectar el sentido de orientación del usuario y con ello provocarle descontrol e inseguridad, sino que también restringe el flujo tanto de vehículos como de personas, lo que tiene un impacto significativo en la falta de identificación con ese espacio pues no tiene uso alguno ni les significa nada a la gente que vive alrededor. De esta manera los altos muros impenetrables se convierten en imán perfecto para las actividades delictivas y antisociales.

Esta problemática social surge debido a una decisión poco acertada sobre la autorización de un desarrollo habitacional de estas características sin haber tomado en cuenta antes la cotidianidad de los habitantes de la zona, sus recorridos y sus desplazamientos. Las barreras físicas limitan las conexiones entre los distintos puntos de una ciudad e interfieren con su movimiento, lo que afecta la identificación del usuario con el ambiente urbano y su sentido de pertenencia con la ciudad en general. Todo esto tiene un impacto significativo en la percepción de seguridad de los individuos y en el uso de los espacios públicos y como consecuencia en el grado de vigilancia espontánea que cada lugar sea capaz de generar.