Urban Landscape Constructions

CIUDADES MÁS HUMANAS (Parte 2).

Por: M. En Arq. Romy Rojas Garrido

La deshumanización es un problema grave que actualmente afrontan la mayoría de las grandes ciudades en todo el mundo, el cual es presentado de forma muy interesante en un documental realizado por Andreas Dalsgaard, cineasta danés, llamado: “The Human Scale”, mostrando como dichas metropolis en algún punto perdieron la escala humana transformándose en megaciudades, a un paso de ser gigaciudades, que parecieran más visiones de ciencia ficción que de realidad.

Ciudades así contribuyen a generar problemas tales como deterioro en la salud por la falta de ejercicio, vandalismo, inseguridad, contaminación, pérdida de horas productivas debido a los continuos congestionamientos viales, accidentes de tránsito, y un largo etcétera de consecuencias asociadas con la pérdida de la conexión del ser humano con su entorno.

Para hacer mejores ciudades se requiere diseñarlas con una visión más humanista, donde las personas sean nuestra principal preocupación, no sólo el conductor de automóviles, sino el ser humano que habita, vive y usa la ciudad, teniendo en cuenta que si queremos espacios vitales debemos proporcionar los elementos de planificación y diseño a la escala del usuario, que satisfagan sus necesidades primarias de movilidad, seguridad, sustentabilidad, pues la forma en que vivimos y desarrollamos nuestras capacidades, e incluso nuestra felicidad, tiene mucho que ver con el entorno que habitamos.

El verdadero reto está en lograr una transformación radical en nuestras ciudades. Pareciera algo imposible de alcanzar, sobre todo cuando la inercia nos lleva a repetir patrones del pasado o la presión de la industria y el crecimiento poblacional nos orilla a establecer ciertas prioridades sobre otras. Sin embargo, ejemplo de que esto no sólo es posible, sino que se está llevando a cabo en varias ciudades alrededor del mundo, como la peatonalización de Times Square en Nueva York, que de disponer de un 90% de espacio para autos y 10% para peatones en un inicio, dio un giro de 180° y se transformó en el opuesto o el caso de Melbourne en Australia, donde los que fueran callejones oscuros y vacíos, actualmente son espacios vibrantes, con galerías, restaurantes y un bullicio humano constante.

Este despertar de conciencia en México ya se está dando, como las obras de peatonalización del Centro de la Ciudad de México en años recientes; pero es imperativo que permee en todos por igual, no sólo en los actores políticos y sociales que se encargan de la toma de decisiones respecto a la conformación de la ciudad, sino también en el ciudadano que la vive día con día. Al final la ciudad la formamos todos y como bien dijera Jan Gehl, arquitecto danés, en alguna ocasión: “si haces más calles tendrás más autos, si haces más espacio para las personas, tendrás más vida pública.”