Urban Landscape Constructions

Ciudad segura: El concepto

El término de Ciudad Segura es relativamente nuevo, se acuñó como resultado de la evolución del concepto de la Prevención del Delito a través del Diseño Ambiental (Crime Prevention Through Environmental Design, CPTED por sus siglas en inglés), utilizado por primera vez por un criminólogo llamado Clarence Ray Jeffery en 1971, quien básicamente despertó la conciencia de la comunidad de expertos respecto a que el ambiente fisico que rodea a un delincuente potencial puede hacerlo más proclive a cometer un delito o puede influir positivamente para inhibirlo.

Oscar Newman, de quien ya hablamos con anterioridad, retomó estos conceptos teóricos y, junto con los de Jane Jacobs, los convirtió en propuestas concretas de diseño urbano, la cuales fueron utilizadas en varias ciudades de los Estados Unidos de América. Sus propuestas junto aquellas de otros autores, se fueron perfeccionando a lo largo de casi 20 años hasta que en 1989, a raíz de un intenso movimiento en defensa de la mujer en Toronto, que involucró a un gran porcentaje de sus ciudadanas preocupadas por su seguridad debido a una serie de sucesos violentos que tuvieron lugar, se creó el Comité llamado Ciudad Segura, cuyo único objetivo era garantizar la creación de ambientes seguros para sus ciudadanos, orientado con particular atención hacia los grupos vulnerables como las mujeres, niños, adultos mayores y personas con capacidades diferentes.

Toronto fue realmente la primera ciudad en la que se conformó una entidad de esta naturaleza. La ciudad se convirtió en un parteaguas en la implementación de una visión integradora, interviniéndola ya no más como una serie de puntos de conflicto a los que había que dar soluciones particulares, sino como un todo en el que sus diferentes zonas se vinculaban de tal manera que los efectos en un sitio específico desencadenaban consecuencias en el resto de la ciudad y su población usuaria.

Tanto los espacios públicos como el transporte público cobraron relevancia en cuanto que son elementos esenciales en la vitalidad de una ciudad puesto que ahí se desarrolla la vida comunitaria. Atender la seguridad en los espacios públicos no es tarea fácil, se requiere de acciones conjuntas que involucren un diseño y una planeación adecuada, mantenimiento constante, la presencia e interés de las autoridades y principalmente el involucramiento de la ciudadanía como factor clave en la consecución de este objetivo.

El enfoque que en México se le ha dado al término de “Ciudad Segura” es un tanto limitado. Basta echar un vistazo al programa lanzado por el gobierno del DF este año llamado precisamente “Ciudad Segura” el cual se centra en el uso de cámaras de videovigilancia como elemento medular para incrementar la seguridad. Sin embargo, si bien 14 años más tarde que en Toronto, se empiezan a ver en nuestro país algunas muestras de acciones que nos hablan de la importancia que está cobrando el espacio público como parte esencial en el tema de la seguridad. Ejemplo de ello fue el caso reciente del foro “Ciudades Seguras” organizado por el Instituto Queretano de la Mujer, en donde uno de los ejes temáticos fue el relativo a la generación de espacios públicos seguros, así como la notoria relevancia que el tema del diseño urbano y la arquitectura del paisaje han adquirido a través de las obras realizadas durante este sexenio a nivel estatal, en las que los espacios públicos ya no se conciben únicamente como zonas decorativas sino como una parte fundamental del proyecto pues son espacios que promueven la convivencia e integración social y le otorgan vitalidad a la ciudad, haciéndola por consecuencia más segura.

Lectura recomendada:
Jeffery, C. Ray. Crime Prevention Through Environmental Design. Beverly Hills, CA: Sage Publications, 1971.

FUENTE: M. En Arq. Romy Rojas Garrido