Urban Landscape Constructions

APROVECHAMIENTO DE AGUAS EN LA ARQUITECTURA DE PAISAJE

Por: M. en Arq. Romy Rojas Garrido

Los sistemas de captación de agua para riego no son cosa nueva, de hecho existe evidencia de sistemas en Medio Oriente que cuentan con más de 4,000 años de antigüedad y que tenían precisamente este objetivo.

En México por ejemplo, en la región Maya, existían los llamados “Chultuns” que no eran otra cosa que cisternas subterráneas que servían para recolectar agua en época de lluvias.
A pesar de estos antecedentes, en algún momento de la historia contemporánea, a medida que se desarrollaron metodologías para el aprovechamiento y traslado de aguas superficiales de ríos y lagos e incluso de aguas subterráneas, los sistemas ancestrales de captación de lluvias se dejaron de lado dando paso a grandes obras de ingeniería hidráulica.

En la actualidad el panorama es otro, enfrentamos una creciente escasez de agua y esto significa que todos debemos estar más involucrados y comprometidos en su cuidado y aprovechamiento. Ya desde hace algunos años, esta toma de conciencia ha llevado a los profesionales relacionados con el campo de la ingeniería y la construcción, a retomar el legado cultural con el que contamos para diseñar mecanismos que permitan la recolección de este vital líquido, resultando esto particularmente importante en sitios como Querétaro, donde el agua es escasa y resulta difícil su abastecimiento en ciertas regiones y durante ciertas épocas del año.

La arquitectura de paisaje en este sentido no puede ser la excepción. Su materia prima son las plantas y éstas se componen en un 50 a 90% de agua, de ahí que sea tan importante asegurar su aprovisionamiento. En definitiva, la manera más responsable de lograrlo, y también la más sustentable, es en primer lugar por medio de la captación de agua de lluvia y en segundo lugar, debido a tratamiento que requiere, el reaprovechamiento de agua jabonosa. Su utilización no sólo impacta en un beneficio al medio ambiente sino también en el bolsillo de quienes lo implementan, de manera que rinde frutos por partida doble.

En el caso del agua de lluvia, son básicamente dos las formas en que se puede lograr su captación. El primero a través de la recolección de agua proveniente de las techumbres de los edificios o bien la recolección de agua proveniente de jardines o amplias extensiones de territorio a través de un sistema de drenaje eficiente. En ambos casos, al igual que en el caso del agua jabonosa, el agua puede ser conducida y almacenada en depósitos dispuestos ex profeso para su reutilización posterior, o bien conducida a cuerpos artificiales de agua que permitan su filtración gradual al subsuelo.
La “cosecha de agua” es una realidad en muchos puntos del planeta. En Guanajuato por ejemplo, ésta ha sido la solución para proporcionar a comunidades que han sufrido sequias intensas el vital líquido. El agua recolectada se utiliza entonces en sanitarios, lavado de ropa, animales y cultivos. Sin embargo, dado que más del 60% de los habitantes de nuestro país vivimos en asentamientos urbanos y normalmente en la ciudad se nos soluciona el problema a costa de grandes obras de ingeniería hidráulica y una gran inversión, y es por ello que no hacemos conciencia sobre la importancia que tiene el aprovechamiento de aguas.

Un ejemplo icónico a nivel mundial que muestra la aplicación e importancia del manejo de sistemas de aprovechamiento de agua para espacios públicos está en la regeneración de la Potsdamer Platz en Berlín, proyecto realizado por Renzo Piano y Helmut Jahn.
La posibilidad de aplicar este tipo de sistemas depende en gran medida de la cantidad e intensidad de las lluvias del emplazamiento del que se trate, por lo mismo sólo se puede considerar como un método suplementario a los métodos tradicionales y cuya aplicación se debe ponderar en términos económicos para determinar su viabilidad.

Sin embargo, es imprescindible nunca dejar de considerar el impacto que en términos ecológicos implica el no incorporar este tipo de criterio en nuestros proyectos así como tomar conciencia y siempre adoptar costumbres de ahorro de este vital líquido. Para nosotros, quienes construimos y transformamos espacios, es prioritario que, sin importar el tamaño del proyecto, incorporemos sistemas de aprovechamiento y reutilización de agua, así sea únicamente para recargar los mantos freáticos, pues de ello depende en buena medida la sustentabilidad de nuestro entorno.